Refugiados en Kenia, surfistas en Senegal, ópera en Tailandia: el mundo a través del lente de la fotógrafa galardonada Malin Fezehai

(Cortesía de McKinley Tretler / Malala Fund)

(Cortesía de McKinley Tretler / Malala Fund)

La reportera visual habla sobre su vida y su profesión y ofrece consejos para capturar una gran foto.

Cuando tenía 16 años, Malin Fezehai tomó su primera fotografía para una tarea de una clase de fotografía en la escuela.

“Era una foto de la hermana pequeña de mi amiga”, dice. “En la foto, ella tiene unos cinco años y está parada debajo de un puente. Sigue siendo una de mis fotos favoritas”, agrega Malin. “Después de eso, me obsesioné con la fotografía”.

(Cortesía de Malin Fezehai)

(Cortesía de Malin Fezehai)

Hoy, Malin es una fotógrafa profesional y galardonada que tiene una lista de clientes que incluye a las Naciones Unidas, The New York Times, Nike y Malala Fund. Ha viajado a más de 30 países documentando la vida cotidiana de los refugiados en Kenia, los surfistas en Senegal, la ópera en Tailandia, el cambio climático en Pakistán y mucho más.

Antes de empezar a viajar por el mundo, Malin pasó su infancia en Suecia. “Mi padre se hizo enfermero y mi madre trabajaba en la limpieza”, dice ella. “Crecí en un suburbio sueco, un barrio muy diverso. Teníamos vecinos de todas partes del mundo, de Kurdistán a Chile. La mitad de la población donde yo vivía había nacido en otro lugar”.

(Cortesía de Malin Fezehai / Malala Fund)

(Cortesía de Malin Fezehai / Malala Fund)

Sin embargo, cuando Malin era una adolescente, fue a una escuela secundaria en la ciudad y se dio cuenta de que su realidad no concordaba con la cultura en general. “Sólo entonces comprendí que crecí en una burbuja segregada, que mi comunidad de inmigrantes no era como el resto de la sociedad sueca”, recuerda Malin. “Me di cuenta de la segregación de viviendas, específicamente quiénes son enviados dónde y por qué”.

Cuando viajó a Eritrea por primera vez el año pasado, Malin dice que su padre, un inmigrante de Eritrea, estaba confundido. “¡Él realmente no entiende mi trabajo!”, dice riendo. “Trabajó muy duro para huir del conflicto en África, y ahora ve que su hija viaja todo el tiempo allí por trabajo”.

The Times envió a Malin a Eritrea para documentar la reunificación de las familias tras el acuerdo de paz entre Eritrea y Etiopía, que puso fin a 20 años de conflicto entre los dos países. “Seguía a personas que quedaron separadas cuando estalló la guerra”, comparte. “Algunas personas quedaron atrapadas en un lado de la frontera y su familia del otro lado. En todo ese tiempo, no había vuelos e incluso se desconectaron las líneas telefónicas entre los dos países”.

(Cortesía de Malin Fezehai)

(Cortesía de Malin Fezehai)

“Y ahora esas familias se reunían después de 20 años. ¡Algunas personas se reunían con sus hijos por primera vez!”, dice Malin. “Quería estar allí para documentar el momento y lo que estaba por venir para estas personas”.

El trabajo de Malin en Eritrea refleja su filosofía más amplia sobre la fotografía. A través de sus fotografías, su objetivo es conectar a personas de todo el planeta y mostrar que las víctimas de la guerra y la pobreza no están definidas por su entorno.

“Tiendo a hacer proyectos que tratan temas de desplazamiento y refugiados”, dice ella. “Creo que muchas veces cuando las personas en estas situaciones son fotografiadas, es como si les arrebataran su dignidad. Intento fotografiar a todos los refugiados como si fueran el presidente de su país”.

“Las fotografías funcionan de la misma manera que las palabras; dependen del contexto. Si tu mensaje al hacer una foto es: ‘¡Esta pobre gente, tenemos que ayudarlos!’, no estás mostrando la complejidad del mundo. Eso crea una desconexión, una dinámica de mendigo y donante”, argumenta. “Ve a estas personas como iguales. Sus circunstancias pueden ser diferentes a la tuya, pero quieren las mismas cosas. Captura imágenes de toda la persona, no solo de su pobreza”. 

(Cortesía de Malin Fezehai / Malala Fund)

(Cortesía de Malin Fezehai / Malala Fund)

Malin comparte sus consejos sobre viajes y fotografía con los lectores de Assembly:

  • Me toma dos o tres días empacar mis cosas para un viaje largo. Siempre me pregunto: ‘¿Realmente necesito esto?’. He aprendido a hacer que las cosas queden muy compactas. También trato de no facturar equipaje. Si lo pierdes, se puede arruinar todo tu viaje”.

  • Si estás aprendiendo sobre fotografía, puedes comenzar a tomar retratos. La gente generalmente empieza a tomar fotos de personas y flores, ¡yo lo hice! Toma un retrato cerca de una ventana, un fondo blanco o una pared. Mira la luz y cómo ilumina la cara de tu sujeto”.

  • Pero si los retratos no son lo tuyo, averigua en qué estás interesado. ¡Si quieres fotografiar gatos, simplemente hazlo! La fotografía es una profesión difícil y los fotógrafos a veces sienten que necesitan volverse relevantes para sobrevivir. Pero creo que deberías centrarte en las historias que quieres contar y en lo que te apasiona hacer. Mantente fiel a eso.”

  • Cada vez más personas están usando Instagram para el bien social. Recomiendo trabajar con organizaciones que te interesan. Puedes trabajar como voluntario con ellos y documentar tu experiencia en Instagram. Veo a Instagram como mi diario. Escribo una nota, tomo una fotografía. Eso me ayuda a hacer un seguimiento de mis viajes y llamar la atención sobre diferentes problemas en todo el mundo”.

This piece is available in Arabic, English and French.


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About the author

Taylor Royle is Malala Fund’s Interim Co-CEO and an Amanda Gorman superfan.